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lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuestionarios en linea de Barnapsico (ansiedad, depresión y autoestima)



Durante las próximas semanas iremos publicando diversos tests online para que podáis realizar un auto-análisis de aquellos problemas que os angustian. De momento hemos publicado uno destinado a medir el nivel de ansiedad, otro para la depresión y finalmente uno para la autoestima. Los tests son anónimos - no se pide ningún tipo de dato y ni siquiera se almacena una cookie en vuestro ordenador - y el resultado se visualiza en pantalla de inmediato.
Recordad que se trata de un control meramente orientativo y que siempre recomendamos el análisis de cualquier trastorno que notéis por parte de un profesional.


Podéis encontrar los test en la página http://www.barnapsico.com/tests.php


jueves, 12 de septiembre de 2013

El Alzheimer y los anti inflamatorios

Es conocido desde hace cierto tiempo que la gente que es  usuaria a largo plazo de los fármacos no esteroides anti-inflamatorios  como la aspirina , el ibuprofeno  el naproxeno (los llamados comunmente AINE)  y otros tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer . La neurocientífica Katrin Andreasson publicó un estudio en  Annals of Neurology sugiriendo la razón de este fenómeno.

Una cosa que todos los AINE hacen es inhibir una enzima que cataliza la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas. Hay un montón de diferentes variedades de prostaglandinas , pero un tipo en particular ( PGE2 ) actúa de varias maneras distintas, dependiendo de cuál de los cuatro receptores de la superficie celular diferentes se activa para vincularse a ellas . El estudio de Andreasson mostró que el bloqueo de la interacción entre PGE2 y un receptor en particular ( conocido como EP3 ) redujo diversos marcadores bioquímicos de la inflamación cuando los ratones fueron tratados con dosis de inductores de la inflamación de un péptido que se cree que juega un papel clave en la aparición de la enfermedad de Alzheimer .

Además, los ratones manipulados genéticamente que carecían del receptor EP2 eran menos vulnerables a la actividad inflamatoria en respuesta a la dosis de este péptido . Es importante destacar que los niveles del péptido en sí , por lo general  en niveles altos en las personas con la enfermedad de Alzheimer , era mucho menor en los animales cuya unión PGE2/EP3 se veía afectada por diversos métodos .

La conclusión : La conexión PGE2/EP3 puede ser un importante componente de la maquinaria inflamatoria que produce la enfermedad de Alzheimer .

Para complicar las cosas , como Andreasson ha demostrado anteriormente , la PGE2 también hace cosas buenas cuando se une a un receptor diferente , EP4 , que se encuentra en las células nerviosas y las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos . Mejorar o estimular esta unión puede mejorar la recuperación de un accidente cerebrovascular , por lo que no sería adecuado interferir de forma general sobre la misma. Además, a pesar de todo el bien que hacen, los AINE suelen causar problemas estomacales ( o peores ) en personas susceptibles. Y ciertos medicamentos , tales como Vioxx , que preferentemente inhiben PGE2 , dejando la producción de algunas otras prostaglandinas relativamente ilesas , han demostrado causar problemas cardiovasculares a veces graves . Vioxx quedó retirado del mercado una vez que salió a la luz en 2004.

El estudio de Andreasson señala el camino hacia , quizás , la cosecha de efectos beneficiosos AINE evitando al mismo tiempo algunos de los inconvenientes , por ejemplo , la búsqueda de compuestos que bloquean específicamente sólo la interacción PGE2/EP3 al tiempo que permite la producción de prostaglandina normal y la interacción con otros numerosos receptores para proceder irreprochable .

Para dar una visión más simple, aquí os proponemos un vídeo que si se ignora el contenido sensacionalista del mismo que viene a decir que existe una especie de complot de las farmacéuticas para evitar una solución del problema "tan sencilla", explica de forma amena la conexión entre Alzheimer e inflamación. Juzgad vosotros mismos.


Texto traducido del inglés del artículo original "Untangling the inflammation/Alzheimer’s connection"  de Bruce Goldman, 2012, aparecido en el blog SCOPE de la Universidad de Standford

lunes, 2 de septiembre de 2013

EDUCACION Y VIOLENCIA HACIA LOS HIJOS

Padres violentos estragos para toda la vida

Nuestra vida social inicia desde la más temprana edad, en compañía de hermanos y padres. Pero son los padres quienes definirán nuestro futuro y a nosotros mismos. Por este motivo, cuando los padres son violentos definen patrones y conductas que nos afectarán de por vida. ¿Eres un padre violento? ¿Sabes cómo identificar a uno? Definiendo la violencia

Comúnmente asociamos el término “violencia” con los golpes, sin embargo este serio problema también se puede dar con la violencia psicológica. Esta se manifiesta a través de palabras hirientes, actitudes que buscan menospreciar a los demás e incluso, la indiferencia. Todas estas actitudes están encaminadas a herir a los hijos, de manera consciente o inconsciente.

¿Por qué los padres son violentos con sus hijos?
Las razones de este comportamiento son diversas y en cada caso son muy particulares, pero las más comunes son:

- Demasiado estrés o cansancio. Las obligaciones que se tienen actualmente son demasiada y pueden hacer que los padres pierdan el control al llegar a casa después de un largo día de trabajo. Esta situación se puede presentar tanto en hombres como en mujeres.

- Educación recibida. Desafortunadamente los patrones de violencia tienden a repetirse y cuando un padre fue víctima de la misma durante su infancia, suele educar a sus hijos de la misma forma.

- Búsqueda de desahogo por la violencia recibida. Esto se da cuando uno de los padres ejerce violencia sobre el otro y la víctima se convierte en victimario con los hijos para intentar obtener control nuevamente. Por desgracia, en esta situación nadie tiene el más mínimo control y todos los miembros de la familia resultan afectados.

¿Cómo se ven afectados los hijos de padres violentos?
Es inevitable que los niños que sufren de violencia por parte de sus padres se vean afectados en sus habilidades sociales, pero cada uno desarrollará una personalidad diferente:

- El niño retraído. Es aquel que busca protegerse a través del aislamiento. Estos niños suelen tener una personalidad tímida y pocas habilidades sociales. Suelen ser muy inseguros y de adultos esta situación puede no cambiar demasiado, incluso puede permitir que otras personas le agredan.

- El niño victimario. Contrario al niño retraído, esta personalidad busca sacar su ira agrediendo a los demás de la misma forma en que fue agredido, o lo es. De adulto puede convertirse en una persona violenta que dañe a quienes le rodeen, repitiendo el patrón.

- El niño protector. Esta característica es común en los hijos mayores, quienes suelen sentir la obligación de proteger a su padre o madre y hermanos víctimas. Al crecer, se pueden convertir en adultos que busquen situaciones conflictivas con la intención de seguir protegiendo.

Los hijos de hoy son los padres del mañana

La violencia intrafamiliar es una situación terrible para quienes la viven, pero en el caso de los hijos es mucho más serio porque los marcará para siempre y puede ocasionar que sean infelices el resto de su vida.

Fuente: Okairy_z
http://lamenteesmaravillosa.com/padres-violentos-estragos-para-toda-la-vida#sthash.2WlsSo0M.dpuf



domingo, 30 de junio de 2013

CELOS INFANTILES PAUTAS QUE PUEDEN AYUDAR A RESOLVERLOS/MINIMIZARLOS



Los celos son un estadio relativamente normal que hay que superar y no tienen importancia sin son circunstanciales y pasajeros, pero hemos de prestarles atención cuando alteren la convivencia y el desarrollo normal del niño o sean persistentes y no remitan pasados los cinco años de edad. Si se perpetúan pueden conducir a un desajuste en las relaciones interpersonales. Frente a este problema existen distintas líneas de intervención:



1) Prevención: Es el medio más sencillo, natural y eficaz de evitar la reacción celosa.
2) Fortalecer la autoconfianza del niño, así como el sentimiento de seguridad personal evitando hábitos de comparar afectos, pertenencias, capacidades.
3) Educación de la afectividad basada en la cooperación, la confianza en los demás, el altruismo y en una visión positiva de las relaciones humanas y ofreciendo modelos familiares consecuentes.
4) Modificación de conducta: reforzando conductas positivas e incompatibles con la reacción de celos e ignorando las inadecuadas.
5) Reatribución cognitiva: Ayudar a discriminar y comprender las verdaderas causas de los problemas y de los éxitos, de los afectos y las reprimendas. Esto se consigue con técnicas específicas pero también a través del diálogo razonado y de la coherencia de nuestras actuaciones.

¿Qué conductas acompañan a los celos?
  • Mi hijo me desobedece. El niño celoso, se muestra desobediente para fastidiar a los padres y obtener su atención.
  • Mi hijo reclama mi atención. Es común que el niño celoso interrumpa y se muestre alborotado cuando está atendiendo al niño pequeño. Las formas más habituales de reclamar atención son: revolotear alrededor de la madre, interrumpir constantemente la actividad de los padres o hacer alguna trastada.
  • Mi hijo se muestra más retraído. El niño se muestra inseguro y temeroso, motivo por el cual se refugia en su mundo, donde se encuentra cómodo, reguardado y seguro.
  • Mi hijo siempre llora. El incremento del llanto y de las rabietas es una forma de presionar a los padres y reclamar su atención.
  • Mi hijo come y duerme mal.
  • Mi hijo molesta a su hermano.
  • Mi hijo pega a su hermano. Normalmente, lo hacen para llamar la atención de sus padres.
  • Mi hijo parece un bebé. Este comportamiento responde a una imitación que hace el hermano mayor del pequeño, pensando que de esta forma logrará la atención y el cariño de sus padres.
Los padres no deben sentirse necesariamente culpables del comportamiento celoso de sus hijos. Deben preocuparse más de prevenir o encauzar estos comportamientos. Ante un niño celoso, los padres no pueden adoptar una actitud demasiado permisiva ni excesivamente represora. No corregir la conducta celosa, supone que enseñan al hijo que ciertos sentimientos de envidia y de odio pueden estar justificados o que compararse con los demás es lo normal. Pero una atención desmedida, puede contribuir a prolongar una conducta sin importancia.
Los padres deben tratar de implantar en los hijos actitudes más cooperativas y menos competitivas. La formación de actitudes cooperativas en los hijos pasa por educarles en la solidaridad y el altruismo. Desde pequeños deben aprender a ser generosos, a compartir aquello que tienen. Esto hacemos cuando les enseñamos a prestar sus cosas, a colaborar, a responsabilizarse y cumplir con el encargo que se le ha hecho y del que probablemente depende el bienestar de los que le rodean. Otras actividades que no deben faltar consisten en solicitar y conseguir algún pequeño favor para el hermano más pequeño; ayudarle en las pequeñas dificultades que pueda tener; enseñarle a solucionar los problemas que se le presentan de manera que sea él mismo, a través de la ayuda que recibe, el que los resuelve, etc.
También debe aprender a escuchar, conocer los proyectos y juegos de los otros y colaborar con ellos, tolerar otras peculiaridades y aficiones aunque sean muy innovadoras o discrepantes de las que para él son usuales, es decir, desarrollar el gusto por todo lo que sea instructivo y ayude a la convivencia y al respeto por un sano pluralismo.
Todas las anteriores son actitudes cooperativas en las que es necesario educar a los hijos, no importa la edad que tengan con tal de que el contenido de las actividades que aprenden se ajuste a su edad.
Algunas pautas útiles:
  • Jugando a recordar anécdotas familiares. Los niños celosos suelen pensar que no son apreciados por sus padres. Para cambiar estas convicciones los padres deben gastar mucho tiempo, haciendo excursiones con ellos, estando a su lado tratando de escucharles o participar con ellos en los hobbies que tengan. En otras ocasiones bastará con que los padres recuerden a sus hijos celosos lo bien que se sentían de pequeños cuando ellos les sonreían, jugaban o les ayudaban a resolver sus pequeños conflictos y dificultades.
  • La educación en la afectividad. Para educar en la afectividad no basta con manifestar el afecto de la misma forma que para la educación de los hijos en la música, en el deporte, etc., no basta con que los padres manifiesten sus habilidades musicales, deportivas, etc. Si el afecto se entiende como un bien escaso y limitado, por el que es preciso competir para alcanzar la parte deseada, no es extraño que el niño desarrolle una especial capacidad hacia la contabilidad afectiva, vigilando las dosis que reciben cada uno de sus hermanos. La educación afectiva del niño celoso debe ser abierta, de manera que se le pueda mostrar una pluralidad de valores. De esta forma, comprenderá que si él se siente superior en esto o aquello en relación con su hermano, este en cambio es muy superior a él en otras cualidades diferentes. De otro lado, la pluralidad de valores amplía el horizonte educativo y motivacional del niño.
  • No hacer comparaciones
  • Prestar atención al mayor y hacer que lo hagan los demás. Dedicad al día un tiempo exclusivo para el niño, de 10 – 15 minutos. El niño puede esperar este tiempo y confiar en él.
  • Reforzar los comportamientos que implican cooperación, afecto, cuidado, etc. El refuerzo debe ser inmediato y adecuado al comportamiento que se está reforzando.
  • No “pasarle” todo al pequeño. Muchas veces el pequeño se aprovecha. Puede molestar al mayor destruyendo sus realizaciones y este reaccionar con violencia. No reprender muy fuertemente al mayor, no consolar mimosamente al pequeño, reñir al pequeño suavemente para que sea más cuidadoso y ayudar al mayor a rehacer su construcción.
  • No hacer caso a las conductas celotípicas. Primero, se aplica la extinción a este tipo de conductas para, posteriormente, reforzar los comportamientos incompatibles.
  • Juego. Involucrar a los hijos en actividades lúdicas que supongan interacción en el sentido de cooperación, respeto y tolerancia. Deberá supervisarlos un adulto para resolver las fricciones que puedan surgir. La finalidad es enseñar a los niños a ejercitar habilidades y resolver conflictos que suelen surgir en la relación fraterna.
  • Enfatizar las ventajas de ser mayor. Mostrar la variedad de experiencias que ofrece la edad en relación al pequeño.
Referencias:
Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba (s.f.). Orientaciones sobre los celos infantiles. Obtenido el 8 de abril de 2010, de http://www.aytopriegodecordoba.es/Escuela_Padres/PE_Ninos_celos_infantiles.pdf?raiz=Priego-Educa
Ortigosa, J.M. (2002). Mi hijo tiene celos. Madrid: Pirámide.

Fuente del artículo PsicoValencia

¿EN QUE CONSISTE EL SÍNDROME DE ASPERGER?






El síndrome de asperger es un trastorno con causa desconocida que afecta de 3 a 7 niños de cada 1000, siendo más frecuente en el sexo masculino. La importancia de dar a conocer este trastorno se encuentra en que el pronóstico es mejor si la intervención es temprana y adecuada.





El síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo que se caracteriza por:

1. Limitación significativa de la actividad social
  • Se relaciona mejor con adultos que con sus iguales.
  • Les cuesta entender las reglas de los juegos y casi siempre quieren ganar.
  • Falta de empatía.
  • Tienen más rabietas de lo habitual y presentan reacciones emocionales exageradas.
  • El colegio suele ser una fuente de conflictos con sus compañeros y puede ser objeto de burla y/o abuso.
  • Es inocente socialmente, no sabe cómo actuar ante las situaciones.
2. Dificultades en la comunicación
  • No suele mantener el contacto ocular.
  • Interpreta las frases literalmente, por lo que tiene problemas para entender chistes, bromas…
  • Puede hablar en un toco alto, peculiar y monocorde. En ocasiones, utilizan un lenguaje pedante e hiperformal.
  • Les cuesta mantener una conversación larga. Tienen tendencia a realizar monólogos sobre sus temas de interés y presenta dificultades para respetar el turno conversacional.
3. Dificultades motoras
  • Tienen problemas de coordinación motora. Esto hace que no les gusten determinadas actividades deportivas, como, por ejemplo, jugar a la pelota, hacer gimnasia, etc.
  • Presentar problemas para vestirse, abrocharse los botones, etc.
4. Presencia de temas de interés absorbentes y limitados.
  • Tiene una serie de intereses restringido. Dedica tiempo a buscar información sobre ese tema y pregunta obsesivamente por el mismo.
  • Presenta tendencia a mantener rutinas, por ello, le gusta que su entorno sea predecible.
  • Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos.
  • Tiene un pensamiento rígido siendo difícil hacerles cambiar de opinión.
En el síndrome de Asperger, no hay una alteración en el desarrollo del lenguaje, tal y como ocurre en el autismo, y tampoco aparece retraso en el desarrollo cognitivo, en la mayoría de los casos, tiene una inteligencia normal e incluso, un porcentaje de ellos, superior a la media. Estas dificultades en implican un deterioro en la vida social de los afectados por este síndrome, que se manifiesta en distintos contextos como son, por ejemplo, en la escuela o en la propia familiar.
Los alumnos con SA (síndrome de Asperger) tienen un estilo de aprendizaje diferente, puesto que presenten un pensamiento más visual. Por ello, les resulta más fácil memorizar imágenes que palabras. Por otro lado, también presentan déficits en la planificación y la toma de decisiones, dificultades a la hora de comprender información abstracta, y problemas de atención. Otra cuestión a tener en cuenta es que para los alumnos con SA el colegio es un ambiente estresante, porque tienen que atender, comportarse adecuadamente, etc. Las dificultades en la interacción social hacen que sean blanco fácil de burlas y que les cueste tener amigos. Algunas estrategias que podemos usar en el aula:
  • Pactar momentos de aislamiento y proporcionar técnicas de relajación.
  • Educar a los compañeros sobre cómo responder a su inhabilidad social y utilizar a un compinche para ayudarle en el patio.
  • Usar ayudas visuales (horarios, agendas, mapas conceptuales, lista de actividades).
  • Enseñar conductas sociales (historias sociales…).
  • Separar las tareas en pasos más pequeños.
  • Enseñar técnicas de estudio basadas en la memoria visual.
En el ámbito familiar, antes del diagnóstico pueden aparecer sentimientos de confusión, ansiedad,…etc. Tras el diagnóstico la familia puede tener distintas reacciones (shock, negación, tristeza, rabia…). Con el tiempo suele llegar a aceptarse la situación y es en ese momento, cuando estamos en el camino para poner soluciones. Una tarea muy importante que debe abordar la familia es la de enseñar al niño con SA ciertas habilidades sociales y emocionales que otros niños aprenden intuitivamente. Para ello, será necesario explicarle las normas sociales y lo que se espera de él de forma explícita, cómo su conducta afecta a los demás y enseñarles a ponerle palabras a las emociones. Se pueden realizar algunas actividades como poner caras en el espejo, hacer un diccionario de emociones, colección de frases hechas, etc. Otro problema que aparece es la dificultad para adaptarse a los cambios. Para ello, la familia deberá anticiparse a los cambios y explicar lo que va a suceder, se puede utilizar un tablón de anuncios, horarios, calendario…
Para cuidar de una persona con SA son fundamentales 4 cosas:
  • Previsibilidad.
  • Estabilidad.
  • Respeto.
  • Paciencia.
Referencia bibliográfica:
Wing, L. (1982). Autismo infantil. Aspectos médicos y educativos. Madrid: Santillana.

Fuente: Psicovalencia

miércoles, 8 de mayo de 2013

RESULTADOS DE UNA INVESTIGACIÓN SOBRE ESTRÉS Y DEPRESIÓN


Aunque se sabe que el estrés crónico puede llegar a producir depresión, los mecanismos que regulan esta relación no están del todo claros. Ahora, una nueva investigación que se publica en la revista PNAS ha identificado una proteína que tiene mucho que decir en este proceso. 


Cuando nos encontramos en situaciones de estrés, nuestro organismo produce mayores cantidades de cortisol, una hormona que, si bien a pequeñas dosis tiene efectos positivos, puede actuar de forma negativa sobre nuestro cerebro cuando el estrés se hace crónico. Una de las consecuencias es la activación de los receptores de los glucocorticoides, que provocan a su vez la disminución en la producción de neuronas en el hipocampo, un efecto que se ha observado en pacientes afectados de depresión. La nueva investigación, realizada por científicos del King College de Londres con modelos celulares y animales, ha revelado el papel de la proteína SGK1 como mediadora en estos procesos. Para ello, esta molécula mantiene activos los receptores de los glucocorticoides y, además, disminuye la formación de nuevas células en una región del hipocampo que se relaciona con la regulación del estado de ánimo.


Por otro lado, los resultados revelan que, al bloquear la proteína SGK1, los efectos del estrés sobre la producción de neuronas disminuyen, por lo que se abre una nueva vía para desarrollar tratamientos antidepresivos. “Puesto que la reducción en la neurogénesis es una parte del proceso que conduce a la depresión, es importante identificar las rutas moleculares mediadoras en estos mecanismos”, ha explicado Christoph Anacker, uno de los autores. “Los fármacos diseñados para reducir los niveles de SGK1 en pacientes deprimidos podrían ser, por tanto, una prometedora estrategia para los futuros tratamientos antidepresivos”, ha concluido

Fuente: Muy Interesante
http://www.barnapsico.com/
https://www.facebook.com/barnapsico



¿Cómo hablar de sexo con mis hijos?



Sin duda esta es una pregunta muy frecuente que despierta en muchas ocasiones incertidumbre, por desconocer donde está el límite de lo que se debe explicar y cierta angustia que despierta pensar que uso puede hacer el niño/a de ello.

En general puedo decir que es más sencillo de lo que nos pensamos, pues los niños/as, sobre todo a tempranas edades con una simple información tienen más que suficiente.

Todos los que somos padres sabemos que de repente nos sorprenden con una pregunta de esas que te quedas con la boca abierta, por lo complejo de la respuesta o bien porque es difícil de explicar por la edad que tienen, ¿a quien no le ha pasado?

Es normal, los niños se hacen preguntas, y lógicamente a quien se las van a preguntar?, pues justamente a aquellos a quienes consideran de confianza y que les trasmiten la seguridad que necesitan.

Por lo tanto cuanto más seguros nos mostremos, más naturalidad, y mayor seguridad proyectaremos, para seguir consultándonos cosas en el futuro. Allí estaremos reforzando un buen vínculo con nuestro hijo/a.

Hay padres que pueden pensar que no están preparados para explicar según qué cosas, pero en realidad los padres disponemos de más información de partida que nuestros hijos, y normalmente es lo que solemos hacer normalmente con temas menos “comprometidos”.

Aquí van algunas pautas generales:
• No inventar o mentir, o evadirse de la pregunta y no contestar más de lo que tu hijo pregunte.
• Lo ideal es hablarle en la medida de su curiosidad, sus conocimientos previos sobre el tema y según la edad que tenga. Para averiguar qué grado de información tiene y cuál es el que necesita, empieza por hacerle tú las preguntas. En función de sus respuestas, te darás cuenta de lo que sabe y de lo debes contarle para satisfacer su curiosidad.

Seguiremos con mas información en próximos post (esperamos os sirva)